Cómo los técnicos del Mundial organizan a sus equipos
El selecciondor de Inglaterra Thomas Tuchel brinda instrucciones a sus jugadores durante el partido contra Croacia en el Grupo L, el miércoles 17 de junio de 2026, en Arlington, Texas. (Reed Hoffmann / Ap Photo/reed Hoffmann) - Share via
GUADALAJARA, México — Ha llegado el momento de mover fichas cuando se trata de las formaciones en el Mundial.
Todos los equipos comienzan con un guardameta frente al arco, pero luego depende de los 48 técnicos intentar ordenar sus alineaciones para optimizar a sus jugadores y emparejarse de manera eficaz con los rivales.
Sobre el papel, las listas pueden parecer más códigos de área, números de teléfono o combinaciones de lotería: 4-4-2, 5-3-2, 4-2-3-1 y así sucesivamente.
Pero todo gira en torno a cómo los entrenadores disponen a sus 10 jugadores de campo: algunos se enfocan más en atacar, otros en contener a un rival difícil o quizá en intentar sacar partido del talento de una estrella.
Los entrenadores suelen tener formaciones preferidas, pero no es raro que las cambien según el rival o incluso durante los partidos para asegurar una ventaja o remontar un marcador adverso. Con frecuencia, los técnicos empiezan un encuentro con un esquema y lo terminan con otro.
A continuación, un vistazo a las nueve formaciones utilizadas en los partidos inaugurales de la fase de grupos del Mundial, según los informes de partido de la FIFA, y lo que significan:
La tradicional (4-4-2)
Cuatro defensas, cuatro mediocampistas y dos delanteros.
La utilizaron 12 de los 48 equipos que participaron en los primeros 24 partidos del Mundial. Pero deparó apenas dos victorias: la de Escocia sobre Haití y la de Costa de Marfil sobre Ecuador. Además, igualó al esquema 3-4-3 como el que más derrotas tuvo, con cuatro.
Brasil, Uruguay y el coanfitrión Canadá estuvieron entre los equipos que emplearon la formación que, en teoría, promueve un plantel equilibrado con énfasis en una defensa sólida al mantener las líneas compactas.
Fue una formación tradicional en las últimas décadas, junto con la 4-3-3 y la 5-3-2, hasta que los entrenadores comenzaron a experimentar con alternativas más atrevidas.
Mediocampo con vocación ofensiva (4-2-3-1)
Cuatro defensas, dos mediocampistas defensivos, tres mediocampistas ofensivos y un delantero centro.
La formación se ha vuelto común en el fútbol moderno, con dos mediocampistas de contención protegiendo la última línea y tres jugadores más ofensivos encargándose de la transición hacia el delantero centro.
Diez equipos han utilizado el planteamiento hasta ahora, y Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Austria ganaron sus partidos.
Carga ofensiva (4-1-2-3)
Cuatro defensas, un mediocampista defensivo, dos mediocampistas y tres delanteros.
Esta formación y la 4-2-3-1 fueron las que más victorias lograron, con cuatro cada una.
Es un cambio leve respecto de la anterior, con un jugador extra en la fase ofensiva. México, Noruega, Ghana y Colombia la usaron para ganar en sus debuts.
Ocho equipos emplearon el esquema, que tiene dos extremos y un delantero centro en punta por delante del mediocampo de tres piezas. Es una formación más ofensiva, con solo un mediocampista defensivo.
España y Holanda también recurrieron a la formación.
Mediocampo sólido (3-4-3)
Tres defensores centrales, cuatro mediocampistas y tres delanteros.
Siete equipos usaron la formación, que promueve un equilibrio entre defensa y ataque alrededor de un mediocampo sólido.
Solo dos equipos ganaron: Corea del Sur y Alemania, que anotó la mayor cantidad de goles hasta ahora al aplastar 7-1 a Curazao.
Otro clásico (4-3-3)
Cuatro defensas, tres mediocampistas y tres delanteros.
Entre los cinco equipos que utilizaron la formación estuvo la Argentina de Lionel Messi, y le ayudó a marcar tres goles en una victoria 3-0 sobre Argelia.
Fue el único equipo que ganó con la formación tradicional, con tres mediocampistas alimentando a los dos delanteros por las bandas y al atacante en punta.
La usó uno de los equipos más famosos de la historia del Mundial: el Brasil de 1970 liderado por Pelé.
Argentina ganó el Mundial de 2022 con esa formación.
Laterales ofensivos (5-3-2)
Cinco defensas, tres mediocampistas y dos delanteros.
No hubo ganadores entre los tres equipos que utilizaron la formación, que pone énfasis en la última línea, pero en la que los dos laterales se transforman en extremos en la fase ofensiva.
Sudáfrica y Túnez perdieron, pero fue suficiente para que Congo consiguiera un sorprendente empate 1-1 contra Cristiano Ronaldo y Portugal.
También fue un esquema tradicional durante décadas.
Mediocampo escaso (5-2-3)
Cinco defensas, dos mediocampistas y tres delanteros.
Solo la República Checa, que perdió ante Corea del Sur, utilizó la formación en la que los dos laterales también se proyectan hacia el mediocampo, según la fase del juego.
Énfasis defensivo (5-4-1)
Cinco defensas, cuatro mediocampistas y un delantero.
Australia consiguió una victoria contra Turquía con la formación que prioriza la defensa, con nueve jugadores entre la línea defensiva y el mediocampo.
Enfoque en la transición (3-4-1-2)
Tres defensores centrales, cuatro mediocampistas, un mediocampista ofensivo y dos delanteros.
Suecia utilizó la formación en su victoria 5-1 sobre Túnez. El diseño incluye a un mediocampista ofensivo que juega entre el mediocampo y los delanteros para intentar facilitar una transición más fluida de la defensa al ataque.
Badenoch blasts 'moaning' female Labour MPs over Burnham jobs 'quota'

Kemi Badenoch has told Labour women to earn a job in Andy Burnham's Cabinet instead of demanding they are handed jobs because of their gender.
The Tory leader lashed out today amid reports that female MPs are demanding the de-facto new prime minister introduce a 50:50 gender split 'quota' in his government.
Amid reports that former foreign secretary David Miliband is being lined up to return to the role, possibly with his brother Ed as Chancellor, one female minister also complained that Burnham could not have 'more Milibands than women' in the top posts.
But in a scathing article in the Times today Mrs Badenoch told them to 'stop moaning' and get chosen on merit instead of retreating into 'more of the failed identity politics that is holding back our country'.
'There are many, many reasons why you shouldn't have any Milibands in the cabinet,' she said.
'But complaining that the boys haven't given them the right jobs or that the boys are taking all the jobs, just shows that Labour's women still don't get it.'
The idea of quotas was also attacked by Baroness Jacqui Smith, Labour's Skills Minister.
Asked by Times Radio if Mr Burnham should reserve jobs for women, she said: 'No, I think what Andy Burnham should be doing is building the very best team around him to change this country.'
A letter written by the Women's Parliamentary Labour Party has called on Mr Burnham to ensure a 50:50 split between men and women in government jobs
Amid reports that former foreign secretary David Miliband (above, right, in 2010) is being lined up to return to the role, possibly with his brother Ed as Chancellor, one female minister complained that Burnham could not have 'more Milibands than women' in the top posts
But Mrs Badenoch told them to pipe down and get chosen on merit instead of retreating into 'more of the failed identity politics that is holding back our country'
A letter written by the Women's Parliamentary Labour Party and seen by the BBC has called on Mr Burnham to ensure a 50:50 split between men and women in government jobs after he succeeds Sir Keir Starmer.
'We are asking you to demonstrate this change from day one and address the toxicity and misogyny within our own party and government,' it said.
Labour has never had a female leader, while the Conservatives have had three, and Mrs Badenoch urged the government to follow its meritocratic example.
'If you run a meritocracy, then you do not have to worry about jobs for the boys,' she wrote.
'Every woman who is a Conservative MP, every woman who has ever won the leadership, has had to fight to get where she is.
'By contrast, Labour women are demanding guarantees from Burnham. But the truth is he doesn't have to give any guarantees.
'If none of Labour's women are prepared to get their hands dirty and challenge him for the leadership, their demands are toothless.'
'In fact, it's quite revealing that the women's parliamentary Labour Party has written to Burnham asking him to commit himself to at least 50 per cent female ministers.
'This has nothing to do with meritocracy. It is yet more of the failed identity politics that is holding back our country.'